sábado, 8 de marzo de 2008

Lo mejor de mí



Hace una semana tuve una experiencia catártica, mística, esotérica, no sé bien que adjetivo utilizar, porque no lo puedo explicar bien con palabras; claro que estas cosas le pasan a quien cree en ellas, no se pueden demostrar, pero da igual. La vida me ha llevado hasta aquí, no lo he elegido yo, si mi vida hubiera sido diferente, como yo hubiera esperado, sería seguro esa clase de personas que miran por encima del hombro y sonríen con superioridad ante cosas como estas. Me inicié en reiki. Que conste que pienso que cualquiera puede conseguir lo que yo sentí con algo que le apasione y en lo que ponga todo su ser, esto es sólo un medio más, y desde que tuvo lugar la iniciación ya no tengo las ideas claras sobre ello, en lo que creía de corazón antes de esto; ahora sigo creyendo, pero tengo tantos interrogantes,...en fin, me basta con lo que quería contar. Que de esa manera tan curiosa, que algunos les parecerá cosas de sectas, a otros patrañas etc, sentí que recuperaba algo que había perdido hace ya mucho tiempo. Sin que yo pensara que fuera a sentir nada, de pronto algo como un nudo en mi garganta se desvaneció, y empecé a llorar, sin que hubiera sentido ganas momentos antes. Pero es que estaba asustada. Tan pronto como cayeron las primeras lágrimas y emití el primer sollozo, un gran alivio, un gozo enorme, la alegría que sentía cada mañana al despertar cuando era niña, volvió a mi...¿corazón?, supongo, bajó por la garganta hasta mi pecho y no pude contenerme, empecé a reir a carcajadas, risas sonoras y limpias de pura alegria, sin un motivo ni una causa, sólo porque sí. Se fueron en ese instante la pena, la amargura, el rencor, sentí una enorme gratitud y bienestar como si me envolviera una matriz amorosa que me protegía. He estado luego toda la semana oscilando entre la paz y la confusión más absoluta, pero siempre puedo volver a recordar ese momento mágico. Aunque haya llorado también he reído, y seguía sintiendo ese gozo interno tan profundo, que perdí hace muchos años, en principio porque me parecía poco interesante ser una persona alegre y feliz, pero poco después porque empecé a ser consciente de mis limitaciones y mis miedos, y entonces me atraparon y me deje caer en ellos. Todos nacemos con unos retos que superar, pero muchas veces no queremos reconocerlos, nos perdemos en una maraña de ideas que nos imponen desde fuera y no creemos en nosotros mismos,o no queremos creer.
Lo mejor de mí ( lo siento si alguien llega hasta este blog buscando una reseña sobre el último estreno del cine español, que no he visto y aunque me interesa un poco, no sé si veré, si me convendrá ver de momento, pero es que me ha venido al pelo)sin duda siempre fue la alegría, una cualidad que nacía desde lo más profundo de mi ser y , por lo que me solían decir, mi risa, que solía contagiar a quien la escuchaba. Antes me parecía tan poco, y sin embargo ahora....

No hay comentarios: