
Me ha venido a la cabeza esa entrañable película de la también entrañable Doris -quéserá,será- Day, y esas sobremesas de los sábados por la tarde, cuando sólo había dos cadenas, la primera y el guachefe, que decía mi abuela.
Acabo de ver un reportaje en un informativo sobre el
bookcrossing, fenómeno que ya conocía de oídas desde hace tiempo, y sobre el que seguro hay un montón de información en internet, pero del que nunca, nunca he visto ni un sólo libro de esos "liberados" (como las mujeres del destape)...y eso es algo que me inquieta, ¿a dónde van a parar todos esos libros que la gente, generosa, y sin espacio en casa, echa al mundo cual pajarillo del nido? ¿estarán los libros buscando a su legítimo dueño como Marco a su madre?...en fin, tampoco he visto a ningún pitufo por esta
gallarda y hermosa ciudad (no fumo nada, por lo leído en la prensa- y es mucha la que leo-la semana pasada para conmemorar el 50 aniversario de esos seres azules, distintas ciudades europeas, secretos, eso sí, sus nombres, iban a amanecer sembradas de pitufos, como esos libros del
bookcrossing, o esos topillos castellanos...)bueno, tendré que irme acostumbrando a que esto es cada vez más el bronx que la utópica aldea azulada, pero es que con lo que me gustan las sorpresas, los encuentros inesperados, las coincidencias y la sincronicidad, me irrita saber que mientras yo camino por la acera quiza haya un libro o un pitufo solo y esperando ser hallado.
Ah ¿la relación entre Doris Day y los libros cual es? La hay, la hay...después de la suelta de libros, vino el servicio de prestámos del Metro de Madrid, iniciativa -de las pocas-loable en esta ciudad...y ahora las maquinas de vending, de vending libros, sí, ya existen, seguro que en el resto del mundo eran ya habituales, pero yo me sorprendí hace poco al encontrar junto a las clásicas de refrescos, una de libros, que aunque sean los típicos best seller, bienvenidas sean. Y en cierto lugar de paso de muchos viajeros, también ha aparecido hace poco, como un extraño champiñon, una de estas máquinas, que expende ramos de flores...no he tenido valor de acercarme a comprobar si son reales o de plástico...pero harían juego con el pijama de Doris y su peinado ye-yé, supongo que esta maquinas vendrán directamente de EEUU, porque son ideales para un baile de graduación express,
cuando la chica de tus sueños ha roto con el capitán del equipo de beisbol, y te llama pidiéndola que la acompañes,... asi que si me muero o quieres invitarme a cenar, mejor, no me mandes flores.